Resumen
El conjunto dirigido por Sisalli cortó la racha negativa en su octavo partido al igualar 1-1, sumando su primer punto y gol en el certamen. Para los bancarios, la bronca de otra ventaja desperdiciada y la polémica del final.
En un compromiso cargado de tensiones y necesidades contrapuestas, ambos equipos terminaron repartiendo puntos tras un intenso 1 a 1 que dejó sensaciones radicalmente opuestas en cada bando.
Para FVO, el encuentro representó nada menos que el fin de una extensa sequía. Debieron pasar ocho compromisos para que pudiera gritar su primer gol del torneo y, en consecuencia, atesorar su primera unidad en la tabla de posiciones. Un premio a la insistencia para un plantel que venía golpeado pero que jamás bajó los brazos.
La historia del partido comenzó favorable para los bancarios, quienes controlaron las acciones en la primera mitad. A los 31 minutos del primer tiempo, un potente tiro libre ejecutado por Becerra complicó al arquero rival; este otorgó un rebote corto que Sanabria no perdonó, mandando la pelota al fondo de la red para abrir el marcador. Sin embargo, la ventaja volvió a transformarse en una pesadilla psicológica para Banco de Córdoba, un equipo abonado a las igualdades tras estar en ganancia.

En el complemento, la FVO adelantó sus líneas con más orgullo que juego asociado y encontró su recompensa a los 18 minutos. Rossi ensayó un remate de media distancia que sorprendió por completo al arquero «bancario» y se coló ajustado contra un palo, desatando el eufórico e histórico festejo de su equipo.
El epílogo del partido no estuvo exento de drama y controversia. Sobre el pitazo final, el árbitro anuló un gol a Díaz por una supuesta posición adelantada. La jugada, sumamente fina y protestada por todo Banco de Córdoba, privó a los bancarios de una victoria que les sigue siendo esquiva en lo que va del torneo.