Los bancarios ganaban con un golazo de López, pero Agazi lo empató de cabeza en el primer minuto de adición. Cuarta igualdad consecutiva para el banco, que aún no conoce la victoria.
El fútbol suele ser ingrato con quienes no logran cerrar los partidos a tiempo, y esa lección la sufrió en carne propia Banco de Córdoba. En un encuentro dinámico y con peligro en ambas áreas —que incluyó polémicas por goles anulados debido a supuestas posiciones adelantadas—, los bancarios acariciaron su primer triunfo del torneo, pero terminaron masticando la amargura del empate 1 a 1 frente a Fusión de Libres A.
El marcador recién se rompió en el tramo final. A los 31 minutos del segundo tiempo, López frotó la lámpara y sacó un auténtico misil desde tres cuartos de cancha para colgar la pelota en el ángulo y desatar el festejo bancario.
Obligado por las circunstancias, Fusión se fue con todo al ataque en busca de la heroica y encontró su premio en la agonía del juego. A los 36 minutos (el primero de adición), Zabala ejecutó con precisión un tiro de esquina y Agazi, con un cabezazo letal, selló la igualdad definitiva.
Este resultado es un castigo severo para Banco de Córdoba, que hilvana su cuarto empate consecutivo con la insólita particularidad de haber estado en ventaja en todos ellos. Para ninguno de los dos el punto es negocio: ambos siguen hundidos en la segunda mitad de la tabla y con la urgencia latente de empezar a sumar de a tres.